Zacatecas: donde lo colonial se funde con lo moderno
Por: Lupita Colmenero
Zacatecas es posiblemente uno de los estados más significativos de México. Su historia se remonta a los tiempos coloniales y viajar por su capital o los diferentes pueblos es como trasladarse un poco al pasado con la ventaja de la modernidad.
Monumentales iglesias barrocas. construídas hace varios siglos, enormes plazas donde frontales sostenidos por majestuosas columnas invitan a las aguas frescas o a un café.... vendedores ambulantes llenando de colorido el ambiente... fiestas casi todos los meses... amables ofertas de platería... todo esto y más es Zacatecas.
La historia del estado está inexorablemente vinculada a la minería de cuyos recuerdos se mantiene viva la oferta de genuinas obras de plata realizadas manualmente por artesanos a la vista del comprador.
Plazas y parques abundan y traen consigo una implícita invitación a relajarse, a mezclarse con los nativos en medio de un clima que siempre es agradable.
La propia capital, Zacatecas, es una ciudad limpia, con aires románticos donde por las noches, grupos musicales recorren sus avenidas principales llevando música que puede ir desde el mariachi tradicional, hasta los conjuntos que remedan aquellas veladas nocturnas de los tiempos coloniales.
Accesible desde la mayoría de los aereopuertos de México, las vacaciones en Zacatecas pueden resultar económicas y muy entretenidas.
Entre las opciones disponoibles se encuentra el turismo histórico, ideal para quienes quieren disfrutar de los valores arquitectónicos que España impregnó en el Nuevo mundo. Lo mismo el barroco que el neoclásico están presentes profusamente en el estado. Hay quienes han calificado a la ciudad de Jerez, cercana a la capital zacatecana, como la Andalucia de las Américas por su estilo arquitectónico.
La Catedral de Zacatecas, construída en el siglo XVI es un blasón del barroco mexicano, bellamente adornada en su exterior y con diseños sobrios en su interior marcados por el neo clacisismo. La catedral está ubicada en la Plaza de Armas, y muy cerca está el llamado Palacio de la Mala Noche que debe su nombre a que su dueño antiguo hizo fortuna en una mina de plata llamada igualmente. Hoy es el centro del poder judicial del Estado. Al lado opuesto está el mercado González Ortega, donde venden distintos tipos de artesanía, incluyendo plata, charrería, bordados y otros productos típicos del área.
Pero, en general, un recorrido por las calles de la ciudad es como visitar un gigantesco museo de arquitectura colonial, con detalles que sobresalen en cada esquina y que a veces nos dan la impresión de que regresamos en el tiempo al pasado colonial cuando carrozas y volantas recorrían esta ciudad mientras que las mujeres exhibían largos vestidos almidonados y los acentos constituían la herencia de varios continentes.
La variedad gastrónomica de la ciudad es indescriptible. Carnes, frijoles, asados de todo tipo, cuyos olores se confunden con el ajo, la cebolla, los chiles... Ni hablar de la repostería con golosinas que son una invitación constante a dejar la dieta para tiempos mejores.
Le recomendamos que no deje de visitar las instalaciones del hotel Quinta Real, instalado en lo que fuera un ruedo taurino, una verdadera joya arquitectónica, cerca de la cual se puede apreciar un antiguo acueducto de estilo romano que servía para surtir de agua a la ciudad.
Obligatorio resulta una visita al Cerro de la Bufa, desde donde se puede contemplar toda la ciudad y a la vez adquirir artesanías. Y para terminar la jornada con broche de oro, el funicular, como observatorio viajante, permite apreciar de manera emocionante, los detalles de la capital.
Recomendamos usar uno de los transportes turísticos que existen en la ciudad y que ofrecen recorridos guíados con narradores que conocen al detalle los intrincados laberintos históricos de Zacatecas.
Para quienes aman las actividades al aire libre, el estado de Zacatecas ofrece varias opciones incluyendo recorrido por las sierras, donde se levantan formaciones rocosas de caprichosas figuras que retan la imaginación, y algunas de las cuales han servido de fondo a la filmación de películas del Oeste producidas por Hollywood.
FIESTAS
Casi no transcurre un mes sin que en algún lugar del Estado no haya una celebración popular. En Jerez, entre e;l sábado de Gloria y el segundo domingo de Pascua, tiene luhgar la feria con una extraordinaria cabalgata de charros y la simbólica quema de Judas. El domingo de Carnaval la pamplonada invade el centro histórico con una alwgría multicolor que resalta las tradiciones mexicanas.
Durante el mes de septiembre, también en Jerez, tiene lugar la celebración a la Vírgen de la Soledad, con peregrinaciones y toda una avalancha de fiestas callejeras.
En Susticacán, una coloridad ciudad que parece trasladarnos en el tiempo, se celebra el 15 de agosto, a la Vírgen del Rayo, con danza, carnavales con cohetes, procesiones y música.
En sombrerete, las fiestas parace que no terminan. Desde el aniversario de la ciudad, el 6 de junio, fiesta de San José, el 19 de marzo, la Vírgen del Refugio, 4 de julio; San Judas Tadeo, 27 de octubre, y la celebración a la Vírgen de la Candelaria el 2 de febrero.
Esto es sólo una muestra de las celebraciones que envuelven a los zacatecanos en todas las poblaciones del Estado. La mayoría de ellas tienen carácter religioso, pero en general, muestran el espíritu amable y hospitalario de sus residentes.
Templos, catedrales, museos, exhibiciones, celebraciones, deportes al aire libre, magníficos hoteles y una comisión de turismo ávida de servir a los visitantes, hacen de Xacatecas un destino muy especial para quienes quieren conocer un pedazo de la historia y la cultura de México.