Beijing, Pekin, China, La ciudad prohibida
La Plaza tiananmen es sitio obligado para quienes visitan Beijing. Foto: Liu Ying)
La fotógrafa Liu Ying durante la visita a la Ciudad Prohíbida. (Foto: Marcos N. Suárez)
Beijing cuenta con toda una urbanización dedicada a los artistas.
A pesar de un sistema económico netamente capitalista, China aún mantiene un sistema político comunista y unipartidista, que rinde tributo a Mao Tse Dong y a las luchas que lo llevaron al poder. Esta escultura esta ubicada en la Plaza Tianamen.

Es sábado por la mañana y decido deambular por los alrededores del hotel, buscando algún sitio para desayunar. A sólo una cuadra, frente a un Starbucks, se alza un imponente centro comercial del cual sobresale  McDonalds. En una de las paredes se destaca una enorme pantalla de televisión donde anuncios de Gucci, Levi's y Nike entretienen a algunos transeuntes. Varios jóvenes, vestidos a la última moda, entran y salen del centro comercial, invariablemente pegados a los teléfonos celulares. La espaciosa avenida comienza a animarse, ya cerrada al tráfico para dar cabida a una veintena de expositores que han tomado el espacio en la calle para ofrecer todo tipo de viajes tursticos a la masa que se va concentrando junto a tiendas de relojes Omega, Cartier y todas las marcas imaginables.
La escena es la misma que podría verse en New York, Londres o Bangkok. Sin embargo, no estoy en un país capitalista. He llegado a Beijing, la capital de la República Popular China, país que supuestamente es comunista como recuerda una vidriera donde tres fotos paralelas muestran las imágenes de Mao Zedong y otros viejos líderes de la China de ayer, convertidos en reliquias a las cuales pocos transeuntes dedican una mirada rápida al pasar, mientras buscan alguna tienda en particular en donde gastar el cheque de la semana en un nuevo tocador de MP3, o el último modelo de teléfono celular.
Han pasado 30 años desde que el Partido Comunista Chino, gobernante de la nación asiática iniciara reformas económicas que le han llevado a un aumento considerable en el nivel de vida de sus ciudadanos, especialmente en las áreas urbanas.
Para ello, los chinos han desarrollado su propio modelo de comunismo, el cual posiblemente haría que los teóricos originales del sistema, se revolcaran en sus tumbas de poder apreciarlo. El eufemista "comunismo" chino lo único que tiene  como tal, es el poder en manos del Partido. Desde el punto de vista económico, lo que esta de moda en la China actual es el hacer dinero, el consumismo más puramente capitalista y en general, una apatía generalizada, especialmente entre la juventud, hacia la política.
El domingo  la plaza Tiananmen, protagonista en 1989 de una sangrienta represión contra estudiantes que demandaban reformas más aceleradas, esta llena de visitantes que vienen a pasear un rato visitando la "Ciudad Prohíbida" junto a la presencia de pelotones de soldados que circulan airosos entre las multitudes, haciendo ejercicios de marchas militares, sin dirigir la mirada a los transeuntes.
A pesar de que los guardias están visiblemente desarmados, hay cuarteles cercanos donde posiblemente están los AK-47s y equipos antimotines.
A diferencia de otros países comunistas -los pocos que quedan con sistemas ortodoxos,  como Laos, Corea del Norte y Cuba, en la China actual se respira un aire de orgullo entre sus ciudadanos. Viet-Nam ha adoptado gran parte del modelo chino dejando atrás la retórica colectivista.
En general, la mayoría de los jóvenes, muchos de los cuales hablan inglés, no tienen el menor interés en política. Armados con teléfonos celulares y computadoras portátiles, andan por los Starbucks y los centros comerciales a la caza del último grito de la moda, bajo la mirada vigilante de policías, guardias de seguridad y de vez en cuando, miembros del ejército.
China ha mantenido un promedio de crecimiento anual de alrededor del 9% durante los últimos 10 años.
En todas las áreas urbanas del país, el ritmo de construcciones es febril y el ambiente es de prosperidad, una prosperidad que alcanza al ciudadano medio en forma de mejores salarios y prestacions. Las zonas rurales, sin embargo, siguen poseídas por atraso y caciquismo, mientras casi a diario se escuchan acusaciones de corrupción de funcionarios locales.
Mientras tanto, el aparato propagandístico del Partido Comunista está concentrado en CCTV, con decenas de canales muchos de los cuales transmiten en español para Latinoamérica y en inglés para los Estados Unidos. Sin embargo, la realidad es que en las calles, la única propaganda gubernamental visible es relativa a los Juegos Olímpicos, que compite con la de Kentucky Fried Chicken o General Motors, entre otras.
Mientras tanto, a once años del traspaso de Hong Kong a China por parte de la Gran Bretaña, el gobierno chino sigue respetando en general los acuerdos que suscribió al efectuarse las negociaciones para la transferencia, y Hong Kong continúa con un alto nivel de autonomía, ya sumado a las propiedades del país asiático.
Con una población que supera los 1,321,851,000 de habitantes, China es el 4to. país del mundo en tamaño y con una historia rica y en muchos casos trágica. Después de que en 1950, los comunistas bajo el mando de Mao Zedong tomaran el poder, China vivió etapas terribles. En especial, el llamado Gran Salto Adelante, propuesto por Mao, hundió al país en una enorme crisis económica con 20 millones de muertos por hambre como consecuencia. En 1966, Mao Lanzó otra de sus ideas -en intentos por eliminar la competencia política dentro del partido-, la llamada Revolución Cultural, donde todos los disidentes, incluyendo los integrantes del partido Comunista, fueron catalogados de "agentes del imperialismo". Profesores universitarios, artistas, estudiantes e intelectuales en general fueron atacados por hordas de la Juventud Comunista y el partido, envíados a campos de reeducación donde se estima que al menos un millón murieron. Mientras tanto, el Culto a la Personalidad de Mao Zedong fue creciendo hasta convertirse en el nuevo Dios de China.
Con la muerte de Mao en 1976, una cruenta batalla por el poder provocó serias purgas en la élite gubernamental china. Sin embargo, al final de las mismas, nuevos líderes ascendieron al poder con una visión diferente y para la década de los noventa, comenzó la transición gradual de la economía china del sistema socialista hacia economía de mercado. Los resultados de estos cambios estan a la vista.
En el recién efectuado Congreso del Partido Comunista Chino, Hu Juntao, presidente del país, -siempre vistiendo los más impeclables trajes occidentales-, repitió el carácter singular del "socialismo" chino mientras insistía en continuar el ritmo de crecimiento industrial y de servicios en una economía de mercado. Su discurso subrayó el carácter irreversible del camino económico que China sigue desde los últimos 30 años: economicamente capitalista, políticamente unipartidista.
Quizás nada más emblemático de lo que ocurre en China que una singular barríada ubicada a unos 20 minutos del centro de la capital. Cuadras y más cuadras de locales artísticos, donde pintores, escultores, y otros artistas, trabajan y venden sus obras a turistas y coleccionistas domésticos o internacionales. Desde cuadros estilizados de Mao Zedong hasta mochilas con la imagen del Che Guevara, todo es comercializado, en un ambiente relajado que recuerda un poco el tiempo de los hippies en Estados Unidos. Varias modelos posaban para fotógrafos junto a construcciones aún sin terminar, en callejuelas estrechas donde se estaban cavando túneles para el suministro de agua. Jovencitos con ropas estrafalarias, fumaban y tomaban té sumergidos en discusiones estéticas  sin prestar atención a un grupo de españolas que se dedicaban a enseñar español en Shanghai, o a dos fotógrafos japoneses que preparaban un reportaje para su revista en Tokio.
Ya de regreso a Estados Unidos, en el aereopuerto internacional de Beijing, miles de jóvenes y empresarios con pasaportes chinos se disponían a tomar vuelos que les llevarían a Londres o New York, de vacaciones o a hacer negocios reflejaban el carácter del singular sistema chino. Un sistema que es necesario estudiar con detenimiento porque podría tener repercusiones importantes para el resto del mundo.


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Costos de comida
Aunque es una capital con sofisticación, en Beijing puede encontrar comida barata -unos $5.00- si decide entrar a cualquiera de los centros comerciales y comer allí.
Los que viajan desde los Estados Unidos, si no quieren sumergirse en la comida local, tienen a su disposición la mayoría de las cadenas de comida rápida, desde McDonalds, hasta Kentucky Fried Chicken.
Los aventureros gastronómicos, puede probar diferentes platos locales en restaurantes de costo muy económico.
Lógicamente, hay donde escoger lo mismo en gustos que en precios.
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Video: La Ciudad Prohíbida
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TRANSPORTE
Beijing puede ser una ciudad caótica para manejar. Cuenta sin embargo, con un metro excelente, los taxis no son caros y en general el transporte público es bueno.
No recomendamos rentar autos para ver la ciudad.
HOTELES
La capital china cuenta con una amplia gama de hospedaje para todos los gustos y precios. En general, puede conseguirse un buen hotel (tres estrellas) por unos $50 US.
En la mayoría de los hoteles el personal habla inglés lo suficientemente bien como para poder entenderse.

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BEIJING
VISAS
La República Popular China requiere de visa para poder entrar al país. Usualmente la visa de turista es válida por un ño y cuesta apraóximadamente $100 US.
Los consulados en Estados Unidos y en su país ofrecen el servicio de visas. Puede bajar la solicitud de los sitios de internet de los consulados.
Beijing: una historia milenaria
POR: MARCOS NELSON SUAREZ
EL AREA 798
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